Es pronto para echar las campanas al vuelo, porque todavía no se ha ganado nada, pero la ilusión es un arma tremendamente eficaz y poderosa. Con un juego cargado de alegría, basado en una defensa casi perfecta que impedía una y otra vez los lanzamientos exteriores de las jugadoras navarras, antropométricamente enormes, y las salidas al contraataque con muchísimo criterio, unido a una buena movilidad de balón, con muy pocas pérdidas lo cual imposibilitaba las transiciones rápidas del conjunto navarro han conseguido que el Gran Monóvar Ecociudad Mediterránea haya conseguido una trabajada victoria por 28 goles a 23.
Nuestros técnicos siempre comentan que la clave de nuestros partidos está en la defensa. Hoy no ha sido una excepción. La defensa monovera se tornaba inexpugnable desde el inicio del partido, sabedores de la gran capacidad de lanzamiento exterior de las jugadoras del Magna. Salidas continuas a 9 metros o incluso más con muchas ayudas para controlar al pivote han controlado perfectamente el ataque rival. El técnico navarro probó numerosas opciones para superar el entramado defensivo planteado por el cuerpo técnico monovero pero todas fueron controladas por la defensa 5:1 de nuestro equipo. El planteamiento de partido estaba dando sus frutos.
Desde el comienzo del partido se vió que el Ecociudad estaba enchufado y pronto comenzó a cobrar mínimas ventajas(12-9, min. 20). Un tiempo muerto de José J. Iturzaeta intentaba corregir errores pero lo único que conseguía era encajar 3 goles más de diferencia hasta finalizar la 1ª parte con un resultado increíble por un lado pero muy justo por otro: 17-11.
La 2ª mitad continuó con la misma tónica. Las rotaciones monoveras comenzaron a funcionar y el equipo navarro se veía impotente para parar la ofensiva monovera. El Ecociudad estaba poniendo en evidencia al equipo con más presupuesto de toda la 1ª división. Le estaba dando un repaso monumental. Las diferencias fueron creciendo hasta conseguir la máxima diferencia: 22-13, min. 36. Todos los intentos navarros por conseguir disminuir las diferencias fueron en vano, incluido el aumento de la agresividad en defensa, que contó con la permisividad arbitral. En definitiva, hoy en la pista del Severo Ochoa de Alcobendas sólo existió un equipo: el Gran Monóvar Ecociudad Mediterránea.
Esto acaba de comenzar y todavía puede pasar de todo. Mañana, el 2º duelo frente a Valencia Villegas, un viejo conocido que seguro dará mucha guerra pues ya no tiene margen de error. Hoy ha perdido contra el equipo local, el Alcobendas, por 28 goles a 27. Si pierde mañana contra el Ecociudad, estará eliminado.
Bajo las órdenes de los colegiados madrileños Victor Valcarcel y Juan J. Luna, que no tuvieron problemas aunque permitieron el juego duro del Magna, los equipos alinearon a las siguientes jugadoras:
Por el Magna BKT: A. Sanduta, L. Shumilova(1), A.M. Félix, I. Berruezo(2), I. Damboriena, M. Trigueros(7), I. Salaburu(4), C. Albertini, M. Iturzaeta(4), L. Benavente, A. Buican(2), I. Valaczkai(1), K. Toth, M. Chirila(2)
Por el Gran Monóvar Ecociudad Mediterránea: Mari C. y Estela, Consuelo, Mamen(9), Eva, A.Morante(9), Mampi(1), Inma(1), Erika, Inga, Bea, Marizza(5), Natalia(1), Lidia(2)
Felicidades a nuestro equipo porque se ha merecido esta victoria, pero ahora es momento de poner los pies en el suelo y volver a jugar mañana con la misma ilusión y alegría con la que se ha jugado hoy. Hoy las chicas han disfrutado. Mañana deben repetir.