Primera victoria en casa

Han tenido que pasar 24 jornadas de liga para que los aficionados monoveros disfrutaran de una victoria de nuestro conjunto. Hasta la fecha, el Gran Monóvar Ecociudad Mediterránea sólo había conseguido dos triunfos: uno en Barakaldo y el otro en Ribarroja, pero nunca lo había conseguido en casa, frente a su público. El pasado sábado consiguió una victoria que viendo lo sucedido en la primera mitad, se preveía más cómoda, pero que al final se complicó, aunque nuestras chicas superaron las dificultades y consiguieron la victoria por 33 goles a 30 frente a un balonmano Alcobendas que se transformó de una mitad a otra del partido. Ahora el Ecociudad empata a puntos con el Zuazo Barakaldo, pero el gol-average particular es favorable a las vizcaínas, por lo que habrá que sumar un punto más que las jugadoras que dirige Jorge Dueñas para acabar la liga en penúltima posición.

Antes de comenzar el encuentro se procedió a homenajear a las jugadoras de nuestro segundo equipo, el Gran Monóvar San Boni, por su reciente ascenso ala 1ª División nacional. Por parte de la directiva de ambos clubes, Mario García y Emilio Orgilés en representación del Ecociudad y José Requena, por el San Boni, se le entregó a cada jugadora un par de obsequios conmemorativos y todos, desde el centro de la pista,  recibieron el aplauso del público antes de comenzar el encuentro de liga ABF. Homenaje merecido a un trabajo bien hecho que tuvo como colofón el debut de Katha Phole con la primera plantilla. Enhorabuena a todas las jugadoras por esta gran temporada.

No sabemos si fue por la falta de intensidad del Alcobendas, por la desaparición de la tensión clasificatoria, porque el Ecociudad preparó bien este partido, por la habitual salida en tromba de nuestro equipo cuando juega en casa o por una motivación extra en busca de la primera victoria en casa; el caso es que un parcial de salida de 5-0 dejaba las cosas muy claras de las intenciones de nuestro equipo. Esto obligó a solicitar tiempo muerto a Torrescusa, pero lejos de mejorar, el parcial aumentaba: 10-1. La defensa 6:0 propuesta por el entrenador madrileño no funcionaba y el ataque monovero se convertía en una sangría anotadora que ni Merche Castellanos ni Esther Sanjurjo podían detener. El Ecociudad estaba realizando el mejor juego de la temporada, con transiciones ofensivas rapidísimas, circulación de balón con muchísimo dinamismo y una defensa cerrada en la continua que obligaba siempre a realizar lanzamientos forzados que detenía Paloma Ferrer sin complicaciones. Toda la primera parte discurrió con estas premisas. Letargo visitante, dificultades ofensivas y todo lo contrario en las filas monoveras: velocidad, coordinación, eficacia de cara a portería (las porteras de Alcobendas sólo detuvieron 2 balones). Esta vez no llegó el momento en la primera mitad, a la que se llegó con 18-10 a nuestro favor. No se podía escapar. La primera victoria parecía próxima.

Ni el más optimista pensaba que la segunda mitad iba a ser un camino de rosas. La bronca de Torrescusa en el vestuario debió ser sonora, puesto que las mismas jugadoras que habían estado desastrosas en la primera mitad, salieron a la pista en el segundo tiempo con una cara bien distinta. Alcobendas ajustó la defensa, Merche Castellanos se entonó y demostró lo buen portera que es, el ataque visitante resultó más eficaz y poco a poco las diferencias se fueron ajustando. La incertidumbre se apoderó de las gradas del municipal monovero cuando el marcador reflejaba un preocupante 28-25. Pero entonces emergió la figura de Flavia Nascimento para tirar del carro y a base de lanzamientos exteriores y buena dirección de juego, sujetó el empuje vistante y volvió a dar cierto oxígeno a las monoveras: 31-26. De ahí hasta el final, balonmano control por parte de las locales y presión deseperada por parte de las visitantes, ya en su habitual 3:2:1 profundo. A falta de poco más de un minuto, Bárbara Brauer, muy bien durante todo el encuentro, anotaba el 33-29 que aseguraba los puntos en casa. Finalmente un 7 metros con el reloj a cero transformado por Marta López, máxima anotadora madrileña, dejaba el definitivo 33-30 en el marcador y llevaba la alegría a los 100 espectadores que poblaban las gradas de la cancha monovera. Al fin llegó y aunque pueda resultar improductiva, era la obligación de nuestras chicas y se ha conseguido. Ahora a intentar la proeza en Elche frente al Mustang y después, en la última jornada, ganar al Vícar Goya en el último encuentro liguero. La penúltima plaza está a tiro, esperemos que se pueda conseguir.

Bajo las órdenes de los colegiados asturianos Gonzalo Alonso y Javier Gutiérrez, que no estuvieron bien y repartieron errores, ambos equipos formaron con las siguientes jugadoras:

BM. ALCOBENDAS: Merche Castellanos y Esther Sanjurjo; Sonja Basic (3), Navidad Sánchez (4), Leyre Blázquez (6, 4p), Ana Ferrer (2), Mireia González (3), Marta López (7), Marion Anti (3), Alicia Rodrigo, Leonor de la Cueva, Ana Papak (1).

GRAN MONÓVAR ECOCIUDAD MEDITERRÁNEA: Paloma Ferrer y Mari Carmen Córdoba; Bárbara Brauer (9, 2p), Flavia Nascimento (9, 2p), Marizza Faría (2), Marta Santos, Alicia Morante (5), Bea Morales (1), Katha Pohle, Natalia Amores (1), Inga Feuchtmann (1), Rocío Guerola (4), Lidia Ruescas (1) y Silvia Martínez.

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