El pasado 4 de Mayo de 2008 tuvo lugar un sueño en la población de Monóvar y un año después ha concluido. Sólo ha durado una temporada, pero nuestra ciudad puede presumir de que su equipo de balonmano femenino ha peleado entre los mejores equipos de España de su deporte. Ha sido una experiencia inolvidable para todos los que componemos el Club Balonmano Monóvar. Deportivamente ha sido un año muy complicado, pero desde el punto de vista social, los acontecimientos ocurridos en torno a nuestro Club pueden considerarse únicos. ¿Y por qué no se puede volver a repetir? El equipo ha descendido a 1ª División nacional, pero ahora se prepara para volver a competir y a intentar retornar a la máxima categoría del balonmano femenino español. Sin agobios, sin exigencias. Se ha conseguido una vez y se puede volver a conseguir. Sólo hace falta ilusión, trabajo y sacrificio y nuestro equipo tiene sobradas dosis de estas cualidades. Ayer se vivió una jornada emotiva por las despedidas que se producían, pero más que un adiós, debería ser un hasta luego. El tiempo nos lo dirá.
En la tarde de ayer sábado, desgraciadamente pudimos ver un encuentro con un guión predeterminado. Buena primera parte local, con efectividad ofensiva y velocidad en las transiciones y una segunda mitad donde la calidad del rival, el desgaste físico o ambas cosas hacen que las rivales del Ecociudad aprovechen para darle la vuelta en el marcador. Por desgracia ayer ocurrió lo que viene ocurriendo últimamente. Muy buen juego monovero durante parte del encuentro pero que no es suficiente para ganar el partido. La primera parte de nuestras chicas fue óptima: rapidez en la circulación del balón, paradas de Estela en portería, aunque el nivel defensivo tampoco fue espectacular, rápidas transiciones y efectividad de cara a portería. El poco público que asistió a ver el encuentro, unas 100 personas, vibraba con el juego de nuestras chicas,que incluso se permitieron realizar acciones de gran calidad técnica, como el lujo de realizar un fly que terminó en gol de Flavia. Un parcial de 0-4 coincidiendo con la salida en cancha de Wendy Ajglova, sensacional todo el encuentro, sembraba la incertidumbre en nuestro equipo. Las magistral dirección de juego de Kurchankova, las finalizaciones de Popovic y los rápidos contrataques originados por los fallos en ataque del Ecociudad pusieron por delante a las almerienses para llegar al descanso con 3 goles de diferencia.
En la reanudación, la defensa vicaria, que ahora bajó al 6:0 tras permanecer toda la primera mitad en su clásico 3:2:1 presionante, el cual no fue demasiado efectivo, ahora se mostraba más contundente y atascaba al Ecociudad. Wendy en portería se mostraba resolutiva con intervenciones de mucho mérito y poco a poco las distancias en el marcador se fueron ampliando hasta una máxima ventaja de 10 goles: 19-29. El partido estaba sentenciado. El balonmano control del Vícar Goya terminó con las ilusiones de nuestro equipo de acabar la liga ganando en casa. 24-32 final. Desde el centro de la pista las jugadoras monoveras recibieron un emotivo aplauso en su despedida de la liga ABF por parte del poco pero fiel público que poblaba las gradas del municipal monovero. Ovación merecida por el gran esfuerzo que nuestras chicas y nuestro cuerpo técnico han realizado esta temporada. Era un objetivo muy complicado y no se ha logrado. Esperemos que pronto vuelva el balonmano de calidad a nuestra cancha. Desde el Club queremos felicitar a nuestras chicas por la gran temporada que han realizado. Muchas veces los resultados mandan, pero es obligatorio y necesario reconocer el trabajo que se realiza día a día, quizá el más difícil de valorar. El esfuerzo, la actitud , las ganas y el sacrificio han estado ahí, desde el principio hasta el final y toda la población de Monóvar debe ser consciente de lo que este grupo de jugadoras ha conseguido. Hasta pronto, liga ABF.

