Muy buen ambiente en el pabellón monovero, cerca de 300 personas acudieron para ver como nuestro equipo sumaba una nueva victoria que le mantiene al frente de la clasificación, empatado con Fermafix Lleida, que logró un nuevo triunfo frente al Lindutx Baztán. Apenas tuvo apuros el equipo monovero, que siempre mandó en el marcador con diferencias sobradas y sólo la relajación final hizo que el marcador se maquillara ligeramente. La máxima distancia fue un 24-11 mediada la segunda mitad. De ahí al final la tenacidad y el orgullo catalán y la relajación monovero comprimieron la distancia.
En la previa del partido se realizó la presentación de la base monovera, en un acto sencillo, rápido pero muy coqueto. Los papis que estaban en la grada lo pasaron muy bien viendo a sus hijas en la pista donde juegan sus partidos. Ellan son el futuro y todo el pueblo monovero confía en ellas para que el balonmano femenino perdure mucho tiempo en nuestra población. Tras la presentación de los equipos que disputaban el partido comenzó el mismo.
Pronto todos los presentes se dieron cuenta de que la superioridad monovera era patente. Un parcial de 3-0 de inicio dejaba claro que Monóvar salió enchufado y de que Molins iba a tener problemas para perforar la portería que defendía Estela. Esa fue la tónica de todo el partido. Ataques catalanes estériles, cono escaso ritmo de circulación de balón y muchos problemas para superar la defensa monovera en 6:0. En el ataque local, la movilidad de balón permitía penetraciones de ambos laterales entre 1 y 2 que conseguían goles o penas máximas. Así, Isabel Rabasa solicita tiempo muerto en el minuto 21 con 11-5 en el electrónico. Monóvar Urbacasas jugaba a rachas, con una intensidad media y conseguía marcadores cómodos. Al descanso 12-7.
Como siempre esta temporada, el inicio de la segunda mitad fue fulgurante. Parcial de 6-1 local y partido finalizado. Más intensidad defensiva, rápidos contragolpes y paradas de nuestra portera fueron la combinación perfecta hasta conseguir la máxima diferencia: +13. El público disfrutaba con el espectáculo e Isaac dió entrada a todo su banquillo. La intensidad defensiva bajó y las de Molins hicieron lo que tenían que hacer, luchar hasta el último minuto y así consiguieron disminuir la distancia hasta el 27-20 final. Las combinaciones con sus pivotes y las acciones de 2 contra 2 hicieron daño a nuestra defensa, consiguiendo goles desde esta posición. Desgraciadamente, a esta alturas del partido y con todo sentenciado, los árbitros se erigieron como protagonistas, complicándose la vida en un partido de guante blanco, expulsando sin sentido a la entrenadora visitante y señalizando acciones extrañísimas que nadie entendía. No tuvieron influencia en el marcador, pero dejaron patente su escasa calidad técnica.
Bajo las órdenes de los colegiados baleares Calafell Vert y Oviedo Martínez, ambos conjuntos formaron con las siguientes jugadoras:
Por el Molins de Rei: S. Zambrana, C. Ruiz, J. Navarro, A. González(4), Y. Alfaro(4), I. Solana, S. BAño, A. Llopart, A. Bernabe, E. Gimeno(1), S. Lladro, J. Molero, C. Bonilla(3), L. Bermudez(7)
Por el Bm Monóvar Urbacasas: Estela, Naiara y Mari Carmen; Consuelo, L. Muñoz, Mamen(13), Silvia(2), Marizza(3), Rocío(4), Erika(1), Natalia(1), Lidia(1), Laura Carbonell, Marisa (2)
Suma y sigue para nuestro equipo, que demuestra un nivel de juego altísimo, una intensidad defensiva elevada y una eficacia ofensiva en muy buena línea. Esperemos que se matenga el nivel hasta el final de la temporada y nuestras chicas nos den otra alegría. La página web oficial del Club, www.balonmanomonovar.com, siempre estará apoyando a muerte a nuestras jugadoras y a su directiva, en los momentos duros y en los momentos buenos, como éste.
Reportaje fotográfico








